
Con ocasión
del XVI concurso de paellas en Grajal de Campos nuestro pendón desfiló por las calles de la localidad terracampina junto a otros pendones que acudieron de todo León. Calor y poca sombra fueron los verdaderos protagonistas en un día en que la
paella debía haber sido lo más representativo. Poca y cara son los adjetivos que más honor le hacían al producto que a tantas personas llevó hasta allí, no obstante, los pendones, la música y el buen ambiente compensaron la fiesta.
A media mañana ya estábamos en Grajal visitando la obra más representativa del pueblo: el contundente castillo que puede verse desde varios kilómetros a la redonda. Después de recorrer algunos lugares de Grajal y la campa de la fiesta y comer la susodicha paella comenzó el desfile en el que había de participar nuestra bandera. Y así, como podéis ver en las fotografías, el colorido desfile paseó por las calles de la localidad.